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Todas las emes del mundo  Ilustración: Félix Guerra

Todas las emes del mundo Ilustración: Félix Guerra

alma-asesina: The Beautiful George J. Tibbert...

The Beautiful George J. Tibbert Revolving Rifle - Is this gun real?

A great diagram of how you use the military front sight to range.

A great diagram of how you use the military front sight to range (presuming you can still see that far with iron sights)

Inocencia, de Julio César Peña (calcografía)

Inocencia, de Julio César Peña (calcografía)

El antojo de Amador Almeida

El antojo de Amador Almeida

A SANGRE FRÍA También escaseaba el agua. El de la chaqueta beige preparó una carretilla con un tanque plástico. Cargaba el agua de un pozo cercano y la repartía por las casas. A diez pesos el viaje. Las viejas le hacían cola. La culpa quizás la tuvo El Moro, que quiso hacerle competencia. “Búscate otra zona”, le advirtió el de la chaqueta beige. La culpa pudo ser de una que el de la chaqueta beige se había echado de mujer, y que esa mañana había metido en su casa a un tipo que le daba…

A SANGRE FRÍA También escaseaba el agua. El de la chaqueta beige preparó una carretilla con un tanque plástico. Cargaba el agua de un pozo cercano y la repartía por las casas. A diez pesos el viaje. Las viejas le hacían cola. La culpa quizás la tuvo El Moro, que quiso hacerle competencia. “Búscate otra zona”, le advirtió el de la chaqueta beige. La culpa pudo ser de una que el de la chaqueta beige se había echado de mujer, y que esa mañana había metido en su casa a un tipo que le daba…

El olor de los autos en las tardes que duelen | Isliada | Literatura Cubana Contemporánea

El olor de los autos en las tardes que duelen | Isliada | Literatura Cubana Contemporánea

Aquiles Rosales no espera para ver cómo su madre se desangra; tampoco oye sus gritos, encendidos por el dolor. Sale del cuarto con las manos limpias, como un ser libre que comienza a vivir el nuevo día. Ya no habría más burlas, ya no. Ahora puede andar tranquilo, hasta que venga a buscarlo el hombre de las esposas y la pistola.

Aquiles Rosales no espera para ver cómo su madre se desangra; tampoco oye sus gritos, encendidos por el dolor. Sale del cuarto con las manos limpias, como un ser libre que comienza a vivir el nuevo día. Ya no habría más burlas, ya no. Ahora puede andar tranquilo, hasta que venga a buscarlo el hombre de las esposas y la pistola.

Ilustración: Acebo

Ilustración: Acebo

Dijo toma, y me puso cien dólares en la mano. Si lo haces bien hay doscientos más. Es mucho dinero, el que nadie me pagó nunca, solo que al médico no le importa. Está millonario, por eso todo el mundo quiere cumplir misiones. Ha venido tres veces, medio borracho, a repetirme que tiene que ser esta noche, que le busque a alguien si no tengo cojones, que a él le da lo mismo

Dijo toma, y me puso cien dólares en la mano. Si lo haces bien hay doscientos más. Es mucho dinero, el que nadie me pagó nunca, solo que al médico no le importa. Está millonario, por eso todo el mundo quiere cumplir misiones. Ha venido tres veces, medio borracho, a repetirme que tiene que ser esta noche, que le busque a alguien si no tengo cojones, que a él le da lo mismo

Summertime

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